El hombre es un ser religioso por naturaleza, ya que desde que tiene conciencia de su "Ser hombre", el siente la necesidad de conocer su esencia, su principio, su fin e inmediatamente le lleva a pensar en la divinidad, de que hay algo más allá y alguien más que es el creador de todo, que las cosas no están con ese orden por pura casualidad, que hay un ser ordenador, que ese ser es Dios.

El hombre es único e irrepetible, esta diferencia lo aparta de las  convicciones objetivas que están fuera de èl, lo que lo lleva a pensar en la importancia de la religión, el mensaje cristiano que se recibe a través de la palabra, pero no solo en el plano de un hecho histórico o social, sino que se reconoce a la persona de Cristo, ayuda a entender la ilustración de la persona.

Nos habla de Jesucristo como Dios encarnado, como Dios en la historia y es presupuestado por la fe, presupone una postura de libertad antropológica, una experiencia de lo que es el hombre como sujeto libre y responsable de sí mismo. Solo el sujeto libre es capaz de ahondar en el otro; y es responsable de sí. Para que la revelación se dé en su máxima plenitud debe partir de la libertad y responsabilidad, sino tenemos esto, no tendremos acceso a la revelación.

La revelación cristiana  no pretende ser la única fuente de conocimiento sobre el hombre, pero si  la única fuente de conocimiento es Jesús.

Jesús reconocido como "el extracto de la verdadera felicidad", a la cual se llega por la fe y por la conciencia, nace  de la necesidad de ilustrarnos en las prácticas de la virtud, estas prácticas, el ser humano podría alcanzarlas a través del conocimiento, el cual se consigue mediante la religión.

Hegel concibe la religión como un hecho supra individual, más universal que el individuo, ya que la religión es practicada en comunidad, lo cual conlleva a que la persona se prepare, se ilustre y de sentido a su existencia, en el maraco de lo social y religioso.

Para Hegel la esencia de la religión la encuentra en el hombre ya que nos dirá que:

"El hombre religioso es el hombre verdaderamente emancipado", lo que se enfatiza en la figura de Cristo y del cristianismo. El hombre se juzga de una manera negativa, pero los supera a través de las reflexiones filosóficas y teológicas del pueblo griego al pueblo judío; a los griegos, porque ellos conciben una armonía entre lo que es individual y social, lo humano como individual y lo divino como universal, con esto surgió un pueblo feliz, no obstante los judíos hicieron una ruptura entre lo individual y lo universal y por eso su religión y su vida son tristes. Así como en los hebreos se arraigó el sentimiento de esclavitud, por la estructura del éxodo y del martirio.

Es importante ver como Hegel hace referencia al "Reino de Dios", al equipararlo con la  libertad y la igualdad del hombre; lo que se encuentra en la religión, pero para que el hombre sienta el Reino de Dios es importante que él esté instruido e ilustrado. A través de la ilustración el hombre  conoce y  alcanza la verdadera felicidad, y no se siente atado por una estructura. Hegel llega a una conclusión, "el hombre se siente como objeto esclavo de la estructura", este es el caso del pueblo hebreo que se encuentra  dividido, por tanto no se puede producir la verdadera felicidad.

Cristo es comparado con el pueblo, un pueblo de unidad, que  camina en conjunto, no obstante el pueblo judío desplazó la figura de Cristo, no encuentra la verdadera felicidad, solo Cristo llegó a una gran conciliación, al hombre y a lo universal con Dios y con la ley.

Podemos conocer a Dios, y lo que nos revela en su palabra que es la sagrada escritura, Dios que se auto revela en el Antiguo Testamento,  atreves de la palabra, y en el nuevo testamento, a través de Jesús, el culmen de la revelación, el cual nos da a conocer la verdad y atreves de esta verdad la felicidad, que sobrepasa cualquier barrera racionalista que cuestione su existencia; para llegar a un conocimiento pleno presupone este enunciado la Fe, la misma que sobrepasa la razón "Una fe que tiene fundamentos más que suficientes para creer".

La razón por sí sola no puede negar la Fe en Dios uno y Trino, la providencia divina y la resurrección de Jesucristo y los Muertos,  y en credo apostólico.

  Hegel en muchos de sus apartados rescata al hombre, como ser libre, misma libertad que es dada por Dios, el ser libre hace que esta persona opte por el creer o no, pero al tratarse de un Ser racional, por lo tanto libre, tiene la capacidad de optar por la felicidad o la no felicidad; esta felicidad según Hegel la obtenemos en la religión, cualquiera que esta sea, ya que solo la religión nos lleva a vivir en comunidad y en esta comunidad percibimos la unidad, para los cristianos Cristo es la unidad.

La búsqueda de diferentes hechos y acontecimientos, que realce al hombre natural para que por sí mismo llegue a la conclusión de sus virtudes y cualidades de acuerdo a diferente contexto, según sus experiencias concretas de acuerdo a la situación político social en la que viva; el hombre corriente debe ser ilustrado por las personas que conocen la verdad, pero no de manera teórica, sino llevándolo a la práctica para que por sí mismo descubra el conocimiento, de esta manera se podrá dar una renovación a la sociedad; con esta sociedad nueva renovada e ilustrada formaran una sola comunidad, haciendo así que triunfe la razón sobre la experiencia, la autoridad y la tradición.  

La tarea que propone Hegel es una política social, y necesariamente religiosa, para así esperar "El Reino de Dios",  este reino de Dios lo ve como el "Supremo bien, el Reino de la Libertad, el Reino de las Buenas costumbres, y de la Comunidad Moral", este Reino de Dios sería el sinónimo de una sociedad Mundial, unida en Cristo, ósea una sociedad Feliz; para ilustrarnos este concepto, el autor escribe  "Eluisis", un poema que narra la alianza, misma que podemos confrontar bíblicamente en el AT; la que hace Dios con el hombre "Yo seré tu Dios, y tú serás mi pueblo", misma alianza que el pueblo ha violado dándole la espalda a Dios, pero Dios es fiel a la alianza a pesar de la infidelidad de su pueblo. Misma alianza que la rectifica y a autentifica en Cristo, en la Cruz, su sangre sella el pacto de Dios y el hombre; el poema de Hegel lo interpretamos ene este tratado.

Por lo tanto el cristianismo es la religión del pueblo y Dios está en el pueblo, en el espíritu del pueblo, desde su infancia el hombre tiene contacto con esta realidad religiosa, y luego el hombre sabio da razón de su fe, por eso su fe va relacionada a la bondad de Dios, pero gracias a la experiencia y a la voluntad a la individualidad y a la libertad, la que la reconoce como "Religión subjetiva" que nace en el interior del ser humano, y esta religión nos a de ayudar a las alegrías y goces propias del hombre que lo ayudarán a desarrollarse de una manera íntegra a la persona, poniendo estos goces a beneficio de los demás y enriqueciéndose de los goces del otro.

El hombre de esta manera irá percibiendo la religión como algo más allá de una simple forma de vida, sino como una reflexión propia de sí mismo, que lo ayudará a regular su comportamiento moral y ético, para ir construyendo esta religión es preciso que el hombre ponga su corazón y su sensibilidad en lo que cree.

En el momento que el hombre pone su corazón en la religión, está poniendo todo lo que es, lo hace con amor y lleva con amor lo que cree, este amor será fuerte y desbordante, de manera que entregará al otro todo de sí y no buscará hacerse daño y no dañará a su prójimo, su doctrina y parámetros estarán guiadas por la razón, de tal manera que beneficie a todos, guiados en la revelación, siendo mucho más asertivos al decir que es una revelación ordenada y articulada, sólo lo que nos da Jesucristo tiene fuente de ley.

La dimensión más propia y antropológica es la que me hace referencia como paternidad, Dios es padre de Jesús  Hijo y padre nuestro.

 

Revelación ordenada y articulada.

La revelación es a través de Jesucristo, Dios quiere establecer la paternidad a través de Jesucristo. Jesús manifiesta al hombre el amor del padre.